¿Estás descansando… o solamente dejaste de trabajar?
Puedes dejar de hacer y continuar en modo exigencia. Descansar de verdad también se aprende.

Puedes dejar de hacer y continuar en modo exigencia. Descansar de verdad también se aprende.

Hay decisiones que no se toman. Se cargan. Las llevamos de un lado a otro mientras seguimos con nuestra vida. Nos despertamos pensando en ellas, aparecen cuando estamos manejando, cuando nos duchamos, cuando alguien nos pregunta: "¿Y qué vas a hacer?

¿Y si el problema nunca fue que tuvieras el corazón cerrado… sino que un día tuviste que cerrarlo para sobrevivir? ¿qué ocurre si aquello que hoy llamas bloqueo, miedo no es un defecto, sino la forma en que tu cuerpo aprendió a protegerte?

La pregunta nunca fue cómo deshacerse de tu oscuridad. El gran cambio de eje ocurre cuando dejas de intentar ser un ser plano e iluminado y te preguntas: ¿Cómo aprendo a danzar con mis sombras usando mi luz como guía?